Los 5 errores más comunes al encender el carbón (y cómo evitarlos)

Encender las brasas parece una tarea sencilla: un poco de carbón, una cerilla y a cocinar. Sin embargo, cualquiera que se haya enfrentado a una parrilla sabe que conseguir la brasa perfecta tiene su ciencia. Un pequeño fallo puede arruinar la comida, dar mal sabor a la carne o hacer que te quedes sin calor a mitad de cocinado.

Para que no te vuelva a pasar, hoy repasamos los 5 errores más comunes al encender el carbón y cómo solucionarlos para que tus barbacoas salgan siempre perfectas.

1. Usar pastillas de encendido químicas de mala calidad

Es el error número uno del principiante. Las pastillas líquidas o químicas baratas desprenden un olor muy fuerte y un humo negro que se impregna directamente en el sabor de la comida. No hay nada peor que un chuletón con regusto a combustible.

La solución: Utiliza siempre métodos ecológicos. Las astillas de madera prensada con aceites vegetales, los cubos de cera natural o, mejor aún, una chimenea de encendido son opciones limpias que no alteran el sabor de tus alimentos.

2. Echar la carne a la parrilla demasiado pronto

El ansia nos puede. Ver llamas altas o el carbón completamente negro pero soltando humo no significa que esté listo. Si pones la carne en ese momento, el exterior se quemará por el fuego directo y el interior se quedará crudo.

La solución: Paciencia. El carbón está en su punto óptimo cuando las llamas han desaparecido por completo y los trozos están cubiertos por una fina capa de ceniza gris o blanca. Ese es el calor uniforme que necesitas.

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3. Ahogar el fuego tapando la ventilación

El fuego necesita oxígeno para vivir. Muchas personas amontonan el carbón de forma tan compacta que el aire no puede circular, o cierran por completo las rejillas de ventilación de la barbacoa pensando que así concentran el calor. Lo único que consiguen es apagar las brasas.

La solución: Deja siempre espacio entre los trozos de carbón para que «respiren» y mantén las tomas de aire abiertas durante el encendido. Si necesitas bajar la temperatura, ajusta las rejillas poco a poco, pero nunca las cierres del todo.

Como evitar errores al encender carbon con chimenea de encendido

 

4. Comprar carbón barato de supermercado

Comprar esos sacos económicos de gran superficie suele salir caro. Es un carbón que viene muy fragmentado (mucho polvo y trozos diminutos), se consume a la velocidad del rayo y apenas mantiene el poder calorífico durante una hora.

La solución: Invierte en un buen carbón de calidad de restauración (como el de encina, marabú o quebracho). Los trozos son grandes, duran el triple de tiempo y aportan un aroma espectacular que marca la diferencia.

5. Mover el carbón constantemente

Una vez que el fuego empieza a prender, la tentación de removerlo con las pinzas cada dos minutos es alta. Al hacer esto, rompes los trozos que están empezando a encascararse y dispersas el calor, retrasando todo el proceso.

La solución: Deja que la física haga su trabajo. Agrupa el carbón en forma de pirámide (o usa la chimenea), enciéndelo por la base y no lo toques durante al menos 20 o 25 minutos. Cuando veas el color grisáceo, extiéndelo por la superficie y estará listo para la acción.

Consejo Extra: Limpia siempre los restos de ceniza de la barbacoa anterior antes de encender un fuego nuevo. La ceniza acumulada bloquea el paso del aire y retiene la humedad, dificultando el encendido.